
Casita-Correo para paredes
Edad:
a partir de los 3 años
Tiempo de trabajo: 3 x 30/ 45 minutos
Introducción
Para mantener informados a los padres sobre actividades del grupo, proyectos,
fiestas, etc., las notas y cartas son el medio más utilizado. Una casa-correo
sirve para asegurarse de que los mensajes lleguen a los destinatarios. Ubicada
cerca de la puerta de entrada a la sala o en otro lugar visible, los padres
al llevar o al ir a buscar a los chicos se dan cuenta de inmediato cuando
hay mensajes para ellos. Del mismo modo, el docente sabrá con sólo
un vistazo quiénes han recogido las cartas y quiénes no. La
casita-correo puede realizarse como un trabajo grupal. La ventana del centro
puede utilizarse para la presentación de cada grupo. Ya en el trabajo
en conjunto, los chicos tendrán la sensación de ser parte de
un grupo.
Metas pedagógicas
Conocer
las cartas como formas de intercambio de información.
- Trabajo comunitario: respetar la habilidad de cada uno y nivelar.
- Fortalecer el sentimiento de pertenencia a un grupo.
- Diferenciar colores.
- Autopresentarse.
Materiales
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1 tubo de papel higiénico por cada niño
-
2 cartulinas de color
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Cartón corrugado
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Papel blanco
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Lápices de colores
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Témperas
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Pinceles
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Tijeras
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Procedimiento
Enseñar a los chicos las posibilidades de la mezcla de colores y
dejar que cada uno pinte su propio rollo con los colores deseados. Una vez
secos, la docente/ el docente recortará letreros con los nombres de
cada uno y los pegará con Frasco Fácil.
Cortar un rectángulo de cartulina para hacer la parte principal del
edificio. Dibujar el techo, la chimenea y la puerta en sobre cartón
corrugado. Recortar y pegar sobre el edificio. Una vez seca la casita, pegarla
sobre la cartulina que ha de servir de base.
Con la participación de todos -los chicos la docente/ el docente-,
el grupo se representará a sí mismo en las ventanas de la casita,
que luego se pegarán con Frasco Fácil.
Pegar en dos hileras los rollos a los lados de la puerta y ventanas.
Ursula Ritter